Pinochet: échenle tierra al general
José Ramón Augusto Pinochet de manera implacable le pasó por encima al estado de derecho en Chile, en 1973, cundo protagonizó el golpe de estado y posterior asesinato en el palacio de gobierno del presidente socialista Salvador Allende, de la Unidad Popular, cuyo único pecado fue presidir un gobierno legitimo de corte socialista democrático, para resarcir según sus ideas a los pobres de su nación, ideas en las que creía firmemente, por lo que lucho toda su vida y para lo que el pueblo lo eligió soberanamente.
Pinochet persiguió a sus opositores, asesino a unos, hizo desaparecer a otros y torturó el resto de ellos. Peor pecado no puede cometer hombre alguno, todo en nombre de la libertad y la democracia, en contra de un supuesto comunismo, como se estilaba en la guerra fría.
Impuso una férrea dictadura en su país. Al calor de dictadura impuso un régimen económico liberal, concebido por los economista de la escuela de Chicago, los chicago boys, dirigidos por Milton Freeman, mediante el cual se abrió el mercado chileno al comercio exterior, y en verdad, a pesar de que la población sufrió mucho de pobreza en los inicios del liberalismo impuesto, termino siendo un modelo único y que lanzo a Chile a competir en los mercados internacionales y ha sido la base en la que mas tarde los gobernantes que le sucedieron en el gobierno han sustentado el desarrollo que se observa en hoy Chile.
De modo que no fue un gobernante legítimo, nunca concurrió a elecciones, pero sentó las bases para el desarrollo de su país.
Nunca afronto la justicia con dignidad, siempre se valió de subterfugios legales para ello, pero recientemente, en su 91 cumpleaños, acepto la responsabilidad política por los actos cometidos bajo su régimen, aunque no pidió perdón.
Ha terminado acusado de enriquecimiento ilícito por la justicia chilena, aunque gobernó todo el tiempo en nombre de la ley.
Ha sido amado por una parte de la población de su país, pero odiado por otra.
Así termina, entre nubes y sombras, un hombre que todo lo pudo.
Hoy ha muerto Pinochet, hoy, curiosamente día de los Derechos Humanos. La muerte fue más rápida que la justicia de su pais para juzgarlo.
El gobierno y el pueblo de Chile deben buscar cuanto antes la forma de cerrar las heridas que aun hoy se mantienen abiertas para no seguir padeciendo por todas estas contrariedades. No buscarle más vueltas al asunto.
¿Cuánto pesan en su figura histórica los actos buenos y malos, resultados de su gobierno?
Como soy contemporáneo, no voy a poner sus actuaciones en una balanza, para no castigarlo. Le voy a dejar sus actos al imparcial tribunal de la historia para que lo juzgue en la tierra. Ya Dios, el supremo, se encargara de lo mismo en el mas allá.
Échenle tierra al general, pues, y continúen adelante.

jorge dijo
Es cierto amigo... seguramente hoy deberá estar donde siempre tuvo que estar... EN EL MISMISIMO INFIERNO... JUNTO A MEFISTÓFELES... y a las pruebas me remito... pidió que lo cremen ¿tranquilidad de conciencia o connivencia con su proceder?
11 Diciembre 2006 | 05:06 AM